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Una educación basada en valores universales para una sociedad libre de violencia

15 mayo 2012 Sin Comentarios

El Consejo de Religiones por la Paz -Capítulo El Salvador, integrado por Comunidad Bahá´í, Budismo Zen, Iglesia Católica, Iglesia Emmanuel, Iglesia Episcopal Anglicana, Hermanas de Sión, Cosmovisión Indígena, Comunidad Judía, Iglesia Luterana Salvadoreña, Comunidad Musulmana e Iglesia Reformada Calvinista, motivados por el sentido de urgencia que surge del creciente deterioro moral de nuestra sociedad hacemos la siguiente declaración.

La actual crisis es resultado de la carencia de valores, que tiene como una de sus principales expresiones la violencia en que vive la sociedad.  Múltiples y complejas son las causas de esta crisis de valores, y la principal es la falta de una apropiada educación ética y moral en la niñez, es decir,  una educación en virtudes que debería ser enseñada en el seno familiar y en las instituciones educativas.  Nuestras familias,  con nobles excepciones, han sido afectadas por la crisis, por tal razón no están cumpliendo con la responsabilidad de transmitir una educación ética y moral a sus miembros.

Aunque la educación académica no debería ser cargada con los fallos antes mencionados, las condiciones están exigiendo justamente esto: Siendo el sistema educativo un actor reconocido de la ecuación educativa, tendrá que duplicar sus esfuerzos  para  capacitar a  miles de nuestros niños, niñas y adolescentes para convertirlos en sujetos éticos, corresponsables de su propio desarrollo, de la maduración de su carácter  y de la transformación positiva de su entorno.

Estamos frente al imperativo de que los atributos humanos como el afecto, bondad, honestidad, sentido del deber, autodisciplina, tolerancia, entre otros, no están fomentándose en la sociedad en su conjunto. Conscientes que el desarrollo de tales virtudes en los individuos es esencial para el avance de la civilización y todo desarrollo sostenible, la escuela surge como un medio para llevar a cabo esta inmensa tarea.

La interminable acumulación de leyes punitivas y la construcción de más y mayores cárceles no pondrá fin a la crisis actual, necesitamos vacunar a nuestros niños y niñas contra las enfermedades anti sociales por medio de una educación moral, de tal manera que esté a la altura de las necesidades.

Los niños y las niñas son el tesoro más precioso que puede poseer una sociedad, pues en ellos reside la promesa y garantía del futuro. Portan la semilla del carácter de la sociedad futura, semilla que en gran parte deriva su molde de lo que los adultos que constituyen la comunidad hacen o dejan de hacer con respecto a ellos. Son un fideicomiso que ninguna sociedad puede descuidar con impunidad. Pero las actuales condiciones  evidencian que tanto en el pasado como en el presente la sociedad no ha respondido a este deber.

Nuestro sistema educativo debe encontrar una integralidad y complementariedad entre los contenidos académicos científicos y los contenidos éticos morales universales. Nuestra meta debería ser graduar jóvenes educados intelectualmente y conscientes de su potencialidad moral, avanzando tanto en el campo científico como en su desarrollo  ético y moral, esto lo único que generará es luz sobre luz. Creará ciudadanos conscientes de sus derechos y responsabilidades, serán protagonistas de su propio destino, ha de ayudar a que se conviertan en personas respetuosas de su entorno natural, solidarios con quienes sufren carencias vitales y comprometidos con el desarrollo social, con mentes esclarecidas.

Por lo que proponemos INCLUIR UNA VISION PEDAGÓGICA BASADA EN VALORES UNIVERSALES, que anime a practicar el respeto, amor al prójimo, justicia, excelencia, cooperación, solidaridad, tolerancia, confiabilidad, etc. tanto en la escuela, como en la calle y en el hogar dirigida no solo a los educandos, sino también a los educadores y a las madres y padres de familia.

Como Platón afirmó: Las virtudes existen, los defectos son las carencias de las virtudes. La oscuridad es la carencia de la luz, como la ignorancia es la ausencia del conocimiento. Que es un malgasto del esfuerzo pelear contra el mal, que realmente es la ausencia del bien. Luchad por promover el bien o la virtud y por ende el mal desaparecerá.

Para tal fin queremos presentar el “Proyecto de Virtudes” que fue fundado por Linda Kavelin Popov, escritora, psicoanalista, conferencista y directora de cuidado espiritual y el Dr. Dan Popov, médico pediatra y psicólogo clínico y especialista en los textos sagrados de las religiones en el mundo, quienes brindaron su experiencia al proyecto el cual dio rápidamente la vuelta al mundo, avalado por la UNESCO y puesto en práctica en diversas naciones del mundo y en variados medios étnicos, económicos, sociales y de credo, teniendo resultados muy positivos. Recopila citas de diversas fuentes universales, religiosas y humanistas de todo el mundo. Presenta y desarrolla 52 virtudes para ser tratadas durante todo el año escolar; dentro de las cuales se encuentran tolerancia, amor, compasión, lealtad, limpieza, gratitud, paciencia, honorabilidad, perseverancia, integridad, gentileza, veracidad, valentía, etc.

Consideramos que  por el deber del estado a garantizar una educación integral, y por ende contribuir a la solución de la crisis moral que enfrenta la sociedad, este tipo de proyecto bien puede ayudar a llenar el vacío que hoy tiene nuestra sociedad con respecto a la formación en valores, ya que no descrimina ninguna corriente de pensamiento, ni religión e incluye los valores universales que como humanos poseemos intrínsecamente.

El ser humano tiene dos aspectos esenciales en su naturaleza, a saber, el material y el espiritual o moral. Estas dos realidades se asemejan a las dos alas de un pájaro. Ambas deben estar igualmente fortalecidas para poder volar. El avance material se ha hecho evidente en el mundo, pero hay necesidad de progreso espiritual y moral en igual proporción.  Debemos esforzarnos para hacer avanzar a la humanidad hacia la verdadera nobleza de su posición.

(Preparada por la Comunidad Bahá’í con el consenso del Consejo de Religiones por la Paz)

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