Feliz Año 169 Era Bahá’í
Queridos creyentes de la Comunidad Nacional:
Con la Fiesta de 19-Días ESPLENDOR (Bahá) celebramos también el Año Nuevo Bahá’í -NAW-RÚZ 169 y prácticamente estamos terminando el primer año del nuevo Plan de Cinco Años 2011-2016.
La Asamblea Espiritual Nacional les felicita por la renovación de las energías espirituales tras el mes de ayuno para recibir el nuevo año con mucho gozo y regocijo, y hacer metas para sus vidas personales y compromisos para trabajar por nuestra amada Fe en estos últimos días del primer año del Plan.
Además, estamos regocijados porque al terminar el ayuno hemos trazado nuevas metas para alinear nuestras voluntades con la voluntad de Dios, y apoyar y acompañar las actividades básicas y comunitarias para compartir el mensaje curativo de Bahá’u’lláh donde viva cada fiel creyente.
La vida es pasajera y la única huella que podemos dejar es nuestro servicio al Umbral Divino, esto quiere decir, estudiar la guía de la Casa Universal de Justicia sobre el Plan y enfocarnos a mejorar el estado espiritual de nuestros vecinos en barrios y sectores donde vivimos. Ofrecer hospitalidad y compañerismo a nuestros amigos y vecinos, y considerarles parte de nuestra propia familia.
Les ofrecemos la inspiración de las palabras del Centro de la Alianza ’Abdu’l-Bahá para ofrecer amistad y hospitalidad:
“Sabe con certeza que el amor es el secreto de la sagrada Dispensación de Dios, la manifestación del Todo Misericordioso, la fuente de las efusiones espirituales. El amor es la bondadosa luz del cielo, el eterno hálito del Espíritu Santo que vivifica el alma humana. El amor es la causa de la revelación de Dios al hombre, el vínculo vital que, de acuerdo con la creación divina, es inherente a las realidades de las cosas. El amor es el único medio que asegura la verdadera felicidad, tanto en este mundo como en el venidero. El amor es la luz que guía en la oscuridad, el eslabón viviente que une a Dios con el hombre, que confirma el progreso de toda alma iluminada. El amor es la más grande ley que rige este potente y celestial ciclo, el único poder que une los diversos elementos de este mundo material, la suprema fuerza magnética que dirige los movimientos de las esferas en los dominios celestiales. El amor revela con infalible e ilimitado poder los misterios latentes en el universo. El amor es el espíritu de vida para el ataviado cuerpo de la humanidad, el fundador de la verdadera civilización en este mundo mortal y el derramador de imperecedera gloria sobre toda raza y toda nación altruista.
¡Oh vosotros, los amados del Señor! Esforzaos por llegar a ser las manifestaciones del amor de Dios, las lámparas de guía divina, brillando entre los congéneres de la tierra con la luz del amor y la concordia.
¡Cuándo amáis a algún miembro de vuestra familia o a un compatriota, que ello sea un rayo del amor infinito! ¡Qué sea en Dios y por Dios! Dondequiera que encontréis los atributos de Dios, amad a esa persona, ya sea de la vuestra o de otra familia.”
Con nuestros amorosos saludos bahá’ís para un nuevo año lleno de felicidad y logros,
ASAMBLEA ESPIRITUAL NACIONAL DE LOS BAHA’IS DE EL SALVADOR

