La Nueva Moralidad – Institución del Matrimonio
Bahá’u’lláh nos da la institución divina del matrimonio – la base de la familia – sobre la cual una nueva sociedad será construida. La ley del matrimonio es una fortaleza para el bienestar y la salvación. El dice: “Desposaos, oh pueblo, para que de vosotros aparezca aquel que Me recuerde entre mis siervos; éste es uno de mis mandamientos para vosotros; obedecedlo como ayuda a vosotros mismos”.
El matrimonio es parte de “una vida casta y santa” que debe ser el principio que gobierne el proceder y la conducta de todos los bahá’ís. Esta castidad implica que los bahá’ís no deben tener relaciones sexuales antes de matrimonio y al casarse deben ser fieles el uno al otro. Bahá’u’lláh dice: “Es mi verdadero seguidor aquel quien, si llegare a un valle de oro puro, pasará derecho por él indiferente como una nube, y no se volverá, ni detendrá. Tal hombre es, seguramente, de los míos. De su vestidura el Concurso en lo Alto puede aspirar la fragancia de santidad… Y si encontrare la más bella y más atractiva de las mujeres, no sentirá su corazón seducido por la menor sombra de deseo por su belleza. Tal hombre es, de hecho, la creación de inmaculada castidad. Así os instruye la Pluma del Antiguo de los Días, como ha sido ordenado por vuestro Señor, el Todopoderoso, el Todo Misericordioso”.
Matrimonio y Relaciones Sexuales
El contraste entre la ley del matrimonio y la virtud de la castidad con la sociedad actual está caracterizado por la vida de jóvenes con relaciones sexuales promiscuas y experimentales sin formar parejas; en forma de convivencia sin matrimonio, para vivir con un novio; la de tener relaciones sexuales con un hombre a fin de tener un bebé. Frecuentemente el hecho de tener un bebé no es contemplado y es parte de la irresponsabilidad. También en una encuesta se encontró que 58% de los jóvenes entre 15 y 24 años de edad de un país de America del Sur habían tenido relaciones sexuales. Además existen un aumento creciente de divorcios, relaciones extramaritales, el abandono por paternidad irresponsable y el incremento de la mujer como jefe de hogar donde muchas de las cuales son madres adolescentes, niñas menores de catorce años.
Shoghi Effendi nos explica: “La Fe Bahá’í reconoce el valor del impulso sexual, pero condena su ilegítima e impropia expresión tal como el amor libre, el matrimonio de compañerismo y otros los cuales los considera positivamente dañino para el hombre y para la sociedad en que él vive. El uso correcto del instinto sexual es el derecho natural de cada individuo y es precisamente por este propósito que la institución del matrimonio ha sido establecida. Los bahá’ís no creen en la supresión del impulso sexual, sino en su regulación y control”.
“El aborto y las intervenciones quirúrgicas con el propósito de evitar el nacimiento de niños no deseados están prohibidos en la Causa al menos que haya circunstancias que justifiquen tales acciones por razones médicas”.
“Se prohíbe cometer el adulterio, la sodomía y la lujuria”. También “la inmoralidad de toda clase está realmente prohibida por Bahá’u’lláh, y que las relaciones homosexuales, son consideradas como tal, además de ir contra la naturaleza”.
(Tomado y adaptado del libro La Nueva Moralidad por Donald R. Witzel)
