Ataques contra Bahá’ís persisten mientras ONU sigue escrutinio del historial de DDHH de Irán
GINEBRA, 4 de noviembre de 2011 (BWNS) – La ONU llega a la conclusión que la persecución de Irán contra los bahá’ís es una violación de uno de los tratados de derechos humanos más importantes a nivel mundial. A su vez, la Comunidad Internacional Bahá’í se ha dado cuenta de una reciente oleada de ataques contra los bahá’ís y su propiedad.
En la ciudad de Rasht, a tres mujeres se les arrestó acusadas de actividades contra la seguridad nacional, tras la invasión de 16 hogares de bahá’ís. En Semnan, unas diez tiendas de bahá’ís fueron clausuradas por las autoridades y se cancelaron dos licencias comerciales. En la ciudad de Sanandaj, se informa que las autoridades han intentado persuadir a grupos de bahá’ís de no participar en reuniones – llamadas Fiesta de 19 Días – en los hogares de sus hermanos y hermanas de fe.
“Estos eventos recientes parecen estar coordinados a nivel central,” dijo la Lic. Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU, “y claramente contradicen las declaraciones de las autoridades iraníes que los bahá’ís gozan de los mismos derechos y que están permitidas las actividades que tienen que ver con sus creencias personales y asuntos comunitarios”.
Actualmente, más de 100 bahá’ís están detenidos en las prisiones iraníes. Incluidos los siete líderes de la comunidad – cada uno con 20 años de condena por cargos falsos – y siete educadores encarcelados por estar involucrados en una iniciativa informal para ayudarle a los jóvenes bahá’ís a los que les es prohibido el ingreso a la educación superior. Y no termina ahí la historia.
Además de los que ya están tras las rejas, más de 300 bahá’ís que han sido arrestados previamente y luego puestos en libertad esperan juicio o el llamado a servir sus sentencias. Las sumas de dinero que se requieren de fianza – en la mayoría de los casos usando sus propiedades o licencias comerciales como garantía – son exagerados. Cientos de hogares de bahá’ís han sido invadidos y sus pertenencias – incluyendo libros, computadoras, teléfonos portátiles, fotografías y documentos – les han sido confiscados.
Todo esto representa un desgaste mayor de los recursos de los bahá’ís que ya están sujetos a los esfuerzos amplios y sistemáticos por empobrecerlos por medio de tácticas como prohibirles la pertenencia – ni el trabajo – en más de 25 tipos de empresa; la cancelación total de licencias comerciales; clausura de tiendas que les pertenecen a bahá’ís; amenazar a los empresarios para que no contraten a bahá’ís; y prohibirle la educación superior a los jóvenes bahá’ís.
El 3 de noviembre, el Comité de Derechos Humanos de la ONU – 18 expertos independientes – criticaron el que Irán no cumpla con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) que ha firmado y ratificado el país.
Las declaraciones del Comité vienen dos semanas después de la audiencia en la que la delegación del estado iraní trató de defender su historial de derechos humanos. En su informe de 27 páginas, la delegación alegaba que “ningún ciudadano iraní goza de prioridad por encima de otros por su raza, religión o idioma particular”.
Durante la audiencia, el Comité hizo numerosas preguntas sobre el trato de Irán para con los bahá’ís. Un miembro del Comité, Ahmad Fathalla de Egipto dijo que ya que la religión y convicción o creencia se les da la misma calidad en el PIDCP, Irán debe permitirle a los bahá’ís el derecho de manifestar sus creencias, “tanto como individuos y en comunidad con otros, en público o en privado”, aunque las autoridades no consideren que la Fe Bahá’ís sea una religión.
Además, se manifestó la preocupación sobre una amplia gama de violaciones a los derechos humanos, incluyendo la alta taza de condenas a muerte, la ausencia de mujeres en altos puestos de gobierno, y el generalizado uso de tortura.
Entre sus conclusiones, el Comité le instó a Irán a que “tome pasos de inmediato para garantizar que los miembros de la Comunidad Bahá’í estén protegidos contra la discriminación en todo campo, que las violaciones de sus derechos humanos se investiguen inmediatamente, que los que los culpables sean procesados y que se les proporcionen remedios efectivos”.
Acogiendo con agrado el informe del Comité, la Lic. Diane Ala’í dijo, “el Comité de derechos humanos de la ONU le está diciendo a Irán que deje de poner excusas, y cumpla con su compromiso de proteger los derechos de todos sus ciudadanos para que disfruten de plena libertad religiosa”.
Artículo original en Inglés: http://news.bahai.org/story/863
- La sede de las Naciones Unidas en Ginebra

