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Exponen campaña mediática de Irán para satanizar a bahá’ís

22 octubre 2011 Sin Comentarios

NUEVA YORK, 21 de octubre de 2011 (BWNS) – En una campaña mediática de amplia envergadura que ha sido ignorada fuera de Irán, el odio y la discriminación están siendo atizados contra la minoría bahá’í de 300,000 miembros en ese país.

En un informe que salió a la luz el 21 de octubre, la Comunidad Internacional Bahá’í ha documentado y analizado más de 400 artículos de prensa y en los medios durante un período de 16 meses, tipificando un insidioso esfuerzo patrocinado por el estado por satanizar y vilipendiar a los bahá’ís, usando acusaciones falsas, lenguaje incendiario, e imágenes repugnantes.

El informe completo en la siguiente dirección: http://bic.org/resources/documents/inciting-hatred-book

“Esta propaganda anti-bahá’í es chocante por su volumen y vehemencia, su alcance y sofisticación,” declaró la Lic. Bani Dugal, la principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU.

“Todo está cínicamente calculado para incitar el antagonismo contra una comunidad religiosa pacífica cuyos miembros se esfuerzan por contribuir al bienestar de su sociedad,” detalló.

Titulado “Incitando al odio: la campaña mediática de Irán para satanizar a los bahá’ís” el informe llega a las siguientes conclusiones:

– la propaganda anti-bahá’í tiene su origen en, y es sancionada por los líderes más altos del país, incluyendo el líder supremo Ayatollah Ali Khamenei, quien dictó un discurso discriminador en la ciudad santa de Qom hace un año;

– la campaña desdeña el derecho y las normas internacionales de derechos humanos incluida la resolución aprobada a principios de año en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que estableció un precedente al condenar y combatir expresamente los estereotipos negativos y la incitación al odio contra las minorías religiosas;

– a los bahá’ís se les califica de “foráneos” en su propia patria, y de enemigos del Islam de una manera que sirve claramente para provocar la sensibilidad religiosa de los musulmanes chiítas de Irán;

– la campaña tiene como objetivo desviar la atención del clamor por la democracia en Irán, haciendo uso de los bahá’ís como “chivo expiatorio” polivalente, y al hacerlo, para desprestigiar a quienes se oponen al gobierno, a los activistas de derechos humanos, y a los bahá’ís, “como si fuera el crimen más atroz”.

– las autoridades difunden teorías ridículas como por ejemplo que las emisoras extranjeras, en particular la BBC y la Voz de América son controladas por- o bajo la influencia de los bahá’ís, ya que informan sobre la violación de los derechos humanos en Irán.

“El contenido diverso de dichos ataques demuestra el gran esfuerzo y uso de recursos que hace la República Islámica,” dice el informe.

“Muchos ataques se construyen sobre la base de distorsiones serias de la historia bahá’í; algunos intentan usar la culpabilidad por asociación, aduciendo que los bahá’ís están en conjunto con grupos completamente discrepantes como “satánicos” o la policía secreta del régimen del Shah; en otros se usa la táctica de conectar a los bahá’ís con “opositores” del régimen actual, lo cual le permite al gobierno desacreditar a los bahá’ís así como sus opositores en una misma transacción. La campaña hace amplio uso del Internet, y a menudo utiliza imágenes gráficas que representan a los bahá’ís como monstruos insidiosos o agentes de Israel”.

La Lic. Bani Dugal expresó que satanizar a la comunidad bahá’í de Irán es un asunto que merece la atención de gobiernos, instituciones internacionales de derecho, y de toda persona justa.

“La campaña no sólo está en clara violación de la ley de derechos humanos”, dijo, “además, es contradicción directa de lo que Irán por mucho tiempo ha declarado ante la ONU y en otros ámbitos, que se está trabajando por prohibir o condenar la incitación al odio dirigida contra las religiones o los seguidores religiosos”.

“Los paralelos entre la campaña de propaganda contra los bahá’ís en Irán y otras campañas anti-religiosas patrocinadas por el Estado en el pasado son innegables. La historia nos muestra que estas campañas se encuentran entre los factores que predicen la violencia concreta contra las minorías – o, en el peor de los casos, los precursores del genocidio.

“Ya es hora que a Irán se le informe que tan graves violaciones al derecho y las normas internacionales no se pueden tolerar”, manifestó la Lic. Dugal.

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