La Comunidad Internacional Baha’i pide libertad para el pastor cristiano sentenciado a muerte
GINEBRA, 4 de octubre de 2011 (BWNS) – La Comunidad Internacional Baha’i se ha sumado a la petición por la libertad de Youcef Nadarkhani, un pastor cristiano de Rasht, Irán.
El pastor Nadarkhani, padre de dos niños pequeños, lidera una red de iglesias hogareñas. Se le ha encontrado culpable de apostasía –”darle la espalda al islam”– y de “convertir a musulmanes al cristianismo”, y se le condenó a muerte en septiembre de 2010.
La Corte Suprema de Irán pidió recientemente que se re-examinara el caso para determinar si había sido musulmán practicante antes de convertirse al cristianismo. La corte resolvió que no lo había sido, no obstante, sigue siendo culpable de apostasía por ser de ascendencia musulmana.
El caso ha propiciado la fuerte condena de gobiernos, organizaciones y líderes religiosos por todo el mundo.
Posteriormente, el primero de octubre, tras un clamor global, los medios estatales iraníes repentinamente reportaron que al pastor Nadarkhani se le había condenado por otras razones –incluyendo crímenes violentos, extorsión, sionismo y ser traidor. Estos cargos no se habían mencionado ni una sola vez en todo el período en que al pastor Nadarkhani se le acusaba, enjuiciaba, condenaba, hasta e incluso durante la audiencia más reciente.
Declaración de la Comunidad Internacional Baha’i
Nos unimos al coro global de censura en protesta de la condena del pastor Youcef Nadarkhani, y la petición de que se le libere.
Que una corte de ley falle en contra de alguien de ascendencia musulmana que ha escogido libremente ser cristiano es otra instancia más de brutalidad infligida por la autoridades iraníes a su propio pueblo.
La proclama pública reciente en la que se informa que los cargos en contra del pastor Nadarkhani han sido cambiados – como resultado de la protesta global por su condena – sólo expone a mayor grado la naturaleza arbitraria de las decisiones emitidas del sistema judicial de Irán y la transparente injusticia de la situación.
La sentencia que enfrenta no sólo es censurable, es violación de toda norma legal, moral, espiritual y humanitaria.
¿Qué gobierno temporal del mundo puede decidir razonablemente que tiene poder de restringir la libertad de culto? El culto no es algo que se pueda quitar ni canjear; es un asunto de convicción, del corazón, de mente y alma, por encima de la esfera de control de ningún gobierno.
La Comunidad bahá’í entiende bien las cambiantes circunstancias que enfrentan las minorías que viven en Irán hoy día. Y ahora se vuelve evidente que esas minorías que reconoce el estado al menos en nombre, están subordinados a la mayoría de igualmente que aquellos que no tienen derechos.
En la presente no hay necesidad de repasar la lista interminable de ejecuciones, tortura, encarcelamientos, privaciones y otras aflicciones que que se le imponen al asolado pueblo de Irán.
Todo lo que puedan profesar los representantes de ese país en el escenario mundial lo contradice la manera en que tratan a su propia gente en casa. Sin embargo, sus funcionarios viajan libremente a otras naciones donde se les ofrece una plataforma desde la cual transmiten sus falsedades, negando el trato insensible de sus propios ciudadanos mientras ostentan pretensiones de buena voluntad por todos los pueblos del mundo.
Queda mucho por hacer para alertar a los pueblos del mundo de la hipocresía de un gobierno que está oprimiendo a su pueblo ampliamente y de manera continua.
Resta mucho por hacer para que la humanidad esté alerta ante lo que está sucediendo dentro de Irán, y que despierte al recuerdo terrible de lo que puede suceder cuando dejamos de actuar en contra de las campañas de odio patrocinadas por el estado.
